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Presencia de electrolineras en España

La movilidad eléctrica se ha convertido en una alternativa clave en el desarrollo de una economía sostenible y de bajo impacto ambiental, pero requiere una infraestructura que aún está en proceso de expansión dentro en España: las electrolineras.

El transporte y la logística terrestre, como sectores estratégicos y actividades esenciales en cualquier economía, están experimentado una transición energética que les alinea con los objetivos globales de descarbonización del planeta. Entre las medidas tomadas por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana de España se encuentra el desarrollo de energías alternativas y sostenibles para el transporte, así como el impulso de medios de bajas emisiones. El uso de vehículos eléctricos es, por tanto, garante de esta transformación, tal y como explicamos en un artículo reciente en el que analizábamos su progreso en América Latina. En esta ocasión, y de la mano de Cándido García, presidente de la Fundación Nacional de Movilidad Eléctrica (FUNME), hablamos de los retos y desafíos que afronta el sector en España.

Políticas fiscales como impulso

Aunque son cada vez más habituales en las grandes ciudades, tanto representados en el transporte público como en usuarios que se mueven en el entorno urbano, los vehículos eléctricos aún no ocupan un espacio reseñable dentro de la movilidad en España. “Ahora mismo nos encontramos en una situación casi de iniciación”, asegura el presidente de la FUNME. “Es difícil decir esto cuando llevo diez años en el sector, pero somos un país subdesarrollado en movilidad eléctrica y el que menos implantación de vehículos eléctricos tiene en Europa”.

Para potenciar el desarrollo del sector, se están empezando a compartir iniciativas que han tenido un notable éxito en otras regiones, como Noruega, que se convirtió en líder de la industria gracias a políticas fiscales muy favorables. En España se ha conseguido incrementar considerablemente la compra de vehículos eléctricos gracias a las ayudas del Estado, cuya última iniciativa fue el “apoyo de 3.000 € y la desgravación de un 15% en el IRPF de la declaración de la renta del siguiente año a la compra del vehículo”.

El perfil de usuario en España ha ido cambiando en paralelo a la evolución de vehículos y centros de carga. “Anteriormente era el típico ciudadano urbano, pero ahora nos estamos encontrando con usuarios que a diario tienen que trasladarse para trabajar entre 50 y 150 kilómetros y ven en el coche eléctrico a un aliado perfecto, ya que el gran ahorro que supone a final de mes gana todas las comparativas con otro tipo de vehículos”, afirma el experto.

Red de electrolineras

Fomentar el uso cotidiano de los vehículos eléctricos serviría no solo para aumentar el negocio del sector, sino también para servir de ejemplo a otros usuarios que pueden ver que la movilidad de bajas emisiones es perfectamente compatible con las necesidades diarias, que en la forma de vida en España son bastante exigentes. La falta de referentes y la escasa infraestructura de mantenimiento y carga son dos importantes barreras que frenan el despliegue de la electromovilidad. “Estamos acostumbrados a tener un vehículo para todo, por lo que al posible comprador le echa para atrás la falta de puntos de carga en carretera”, admiten desde la FUNME.

El territorio español no cuenta con suficientes puntos de carga y los existentes están infrautilizados, ya que solo se explotan en torno al 4% de su capacidad. Cándido García insiste en que, en cualquier caso, estos deben continuar “visibles y operativos” y confía en que “en los próximos dos años veremos en este aspecto un importante cambio en nuestras carreteras”.

Para determinar la red de electrolineras necesaria para impulsar la movilidad eléctrica en España, desde el sector miran hacia la Unión Europea. “Ya nos marcan unos mínimos en una ley aprobada el pasado mes de julio, que señala que debe haber puntos de carga cada 60 kilómetros en las principales carreteras con una potencia mínima de 150 kW por cargador y una potencia mínima del HUB de carga de 400 kW”, expone el experto, que añade que esta medida deberá “estar funcionando en 2026”. Aunque desde la FUNME no creen que el objetivo se cumpla, confían que se consiga “1/3 de este mínimo, lo que sería suficiente para que la movilidad eléctrica de un cambio importante y se renueve gran parte del parque móvil de España”.

Buenas perspectivas para las electrolineras

Aunque de manera práctica aún no se haya afianzado la movilidad eléctrica en el país, España cuenta con una importante fortaleza para lograr su éxito: la red eléctrica y la capacidad de generación renovable. Además, y de cara a avanzar en la innovación y desarrollo de almacenamiento —aspecto básico para el éxito de la industria—, cuenta con uno de los yacimientos de litio más importantes de Europa, material imprescindible para la producción de baterías.

Respecto a la hoja de ruta marcada por el sector para lograr que las prometedoras perspectivas de futuro se cumplan con éxito. Esta pasaría por:

• La construcción de varias fábricas de baterías para vehículos eléctricos.

• Producción de muchos modelos de coches.

• Continuación y mejora de las ayudas a la compra de coches eléctricos, y la instalación de puntos de cargas —particulares y públicos—.

• Mejora en la experiencia y uso de los cargadores vigentes, con la obligatoriedad de disponer de la potencia necesaria y un método de pago asequible.

Si bien estas medidas supondrán un esfuerzo de inversión y una adaptación de la sociedad a nuevos modelos de transporte, desde FUNME están convencidos de que las ventajas que implica lo compensarán con creces tanto en el aspecto medioambiental como económico. “Todo cambio es difícil, pero el vehículo eléctrico puede ser el motor económico de una recuperación que, después de la pandemia sufrida, servirá para generar miles de puestos de trabajo” concluye.

 

Ha colaborado en este artículo…

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Cándido García, ingeniero electrónico industrial, es presidente de la Fundación Nacional de Movilidad Eléctrica en España y director del medio MQR (Más que eléctricos). Es, además, responsable de negocio en Hellonext España.

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