02/07/2026
La geopolítica, la digitalización y el cambio climático están transformando la gestión de puertos y corredores logísticos. En este nuevo escenario, la resiliencia se impone como criterio clave y el seguro el seguro pasa a desempeñar un papel estratégico.
En este contexto global, marcado por la incertidumbre, las infraestructuras críticas ya no se diseñan únicamente para maximizar la eficiencia, sino para garantizar la continuidad de las operaciones.
Durante las XXX Jornadas Internacionales Mapfre Global Risks, Alev Sümer, Adjunta a la Dirección de Suscripción de Mapfre Global Risks, conversó con Hakan Kayganaci, CRO de CoreX Holding, sobre cómo están cambiando los criterios de inversión y gestión de puertos y terminales.
Del seguro tradicional a la gestión integral de riesgos
Para las industrias estratégicas, las amenazas han dejado de ser un elemento secundario que atender para convertirse en un criterio esencial de la estrategia de negocio. “No compramos únicamente una póliza de seguros: gestionamos el riesgo”, explicó Kayganaci, que defendió que “el riesgo ya no es algo que se transfiere al final del proceso. Debe incorporarse desde el diseño mismo del negocio”.
El directivo de CoreX Holding recordó que la gestión del riesgo, el seguro y las decisiones de inversión están evolucionando hasta convertirse en un único proceso integrado, especialmente en sectores intensivos en capital como la logística, la minería o las energías renovables.
La incertidumbre geopolítica también ha cambiado la forma de evaluar nuevas inversiones. El riesgo país (indicador que mide la estabilidad política, económica y financiera de un país) se ha convertido en uno de los principales criterios de decisión. Con este índice la compañía analiza la estabilidad regulatoria, la fortaleza de las contrapartes y la capacidad de generación de caja, además de someter cada proyecto a pruebas de resistencia. En este contexto, advirtió de las limitaciones que todavía presenta el mercado asegurador frente a determinados escenarios: “El seguro puede cubrir eventos concretos, sí, pero no puede cubrir cambios geopolíticos sistémicos”.
Riesgos conectados: geopolítica, ciberseguridad y clima
La automatización y la digitalización han incrementado la exposición al riesgo cibernético, aumentando la preocupación de los operadores. Según Kayganaci, la mayor vulnerabilidad se encuentra “en la interfaz entre las tecnologías de la información (IT) y las tecnologías operativas (OT), especialmente cuando los sistemas heredados (legacy systems) deben convivir con nuevas capas digitales”. Por eso, reclama a las aseguradoras una ingeniería de riesgos basada en datos, mucho más orientada al análisis de escenarios realistas. Aunque admite que el ciberseguro ha evolucionado de forma notable en los últimos años, todavía “no está plenamente preparado para responder a interrupciones operativas de gran escala”.
A estos desafíos se suma el cambio climático, que ya condiciona el acceso a la financiación y la planificación de las infraestructuras. “Hace tiempo que no veo una operación de financiación que no exija una evaluación específica del riesgo climático”, afirmó. Un análisis que ya no se limita a los efectos físicos de los fenómenos meteorológicos extremos, sino que incorpora también los riesgos derivados de la transición hacia una economía baja en carbono y de la evolución del marco regulatorio.
Inteligencia artificial y otros riesgos sistémicos
El responsable de riesgos de CoreX Holding advirtió de que la inteligencia artificial está llamada a transformar la planificación logística, mejorar el mantenimiento predictivo y la modelización de riesgos. Este avance tecnológico conlleva, a su vez, un cambio de paradigma en la seguridad. “Aparecen riesgos asociados a los propios modelos de IA, a la ciberseguridad y a la gobernanza de estas tecnologías. En consecuencia, el perfil de riesgo cambiará. Probablemente veremos menos incidentes individuales, pero una exposición mucho mayor a riesgos sistémicos”, aseveró.
Sin embargo, su mayor preocupación no es un riesgo concreto, sino la acumulación de varios al mismo tiempo. “El mayor riesgo para los próximos cinco años será la interacción simultánea de riesgos climáticos, cibernéticos y geopolíticos”, advirtió, al considerar que la industria todavía no está preparada para responder a escenarios de esa complejidad.
La resiliencia, eje de las inversiones del futuro
En este nuevo escenario, la resiliencia gana protagonismo, convirtiendo la capacidad de adaptación en el eje de cualquier plan de negocio. “Hemos dejado de diseñar nuestras operaciones buscando únicamente la máxima eficiencia. Ahora intentamos diseñarlas con la máxima flexibilidad”, resumió el directivo.
Esta realidad obliga también a replantear el papel del sector asegurador. Para Kayganaci, las aseguradoras deben incorporarse mucho antes al desarrollo de los proyectos y participar desde las primeras fases de las inversiones, el análisis de riesgos o la financiación. Para que esta alianza se consolide, el experto identificó tres ámbitos de actuación: el intercambio de datos para mejorar las pruebas de resistencia, una ingeniería de riesgos adaptada a amenazas emergentes y el desarrollo de soluciones más personalizadas, como las coberturas paramétricas y las soluciones multi-trigger, capaces de responder de forma simultánea a riesgos climáticos, operativos y cibernéticos.
Antes de concluir, Kayganaci recordó que los puertos y terminales no solo gestionan activos estratégicos, sino también “flujos de mercancías y comerciales”, cuya interrupción puede tener consecuencias en toda la economía. Por ello, insistió en que “la resiliencia se ha convertido en la nueva moneda del crecimiento” y defendió que las aseguradoras deben evolucionar desde un modelo basado en la transferencia del riesgo hacia una auténtica alianza estratégica. “Nos gustaría que las compañías aseguradoras fueran mucho más que simples proveedores de pólizas. Nos gustaría que actuaran como auténticos socios de inversión”, concluyó.
Si quieres conocer en detalle este nuevo escenario logístico internacional, no te pierdas la charla “Corredores marítimos y logísticos: el rol de las infraestructuras críticas”



