Empresas tecnológicas

Empresas tecnológicas

El sector de la tecnología es ahora mismo el de mayor importancia en el mercado, incluso llegando a eclipsar el financiero y el industrial. La asociación inmediata de las empresas tecnológicas con la invención y la innovación la sitúan como una industria de notable interés, ya que su presencia cubre, de forma transversal, la mayoría de las acciones de la vida cotidiana, no solo empresarial, sino también personal.

Es por ello que la mayoría de las figuras inversoras tienen grandes expectativas en las partidas de Investigación y Desarrollo (I+D) de las empresas tecnológicas, así como una constante línea innovadora de nuevas oportunidades de productos y servicios.

Estos productos y servicios están determinados por la economía y las demandas de los mercados; no hay un sector de la economía moderna en el que la tecnología no tenga presencia, o que no se sirva del sector tecnológico para mejorar su calidad, su productividad o su rentabilidad.

Sin embargo, hay un rasgo fundamental a considerar a la hora de delimitar a la tecnología y a las empresas que a ella se dedican, que es la rápida obsolescencia de los procesos tecnológicos. Es un hecho irrefutable que hemos vivido un progreso vertiginoso, desde aquellos ordenadores que ocupaban una habitación entera a los microchips de hoy en día. Con esta inercia constante, y la necesidad de renovarse ante los competidores con productos actualizados prácticamente al minuto, ninguna compañía tecnológica puede relajarse en el sector, y por ello, se trata de un desafío empresarial al que enfrentarse.

Algunos de los riesgos más relevantes a la hora de analizar el constante cambio del sector tecnológico son los siguientes:

  • El ratio y la velocidad de los cambios que se producen en el campo.
  • La complejidad y la integración de sistemas, procesos y aplicaciones a nivel masivo, que por su ingeniería, pueden dar lugar a inestabilidades.
  • La presión por cumplir la normativa de cada país y por dar buen resultado en las auditorías.
  • Amenazas al modelo negocio, particularmente a través de la ciberseguridad y los asuntos relacionados con la privacidad.
  • La constante formación de empleados en entornos de constante cambio.

Por todo esto, MAPFRE Global Risks cuenta con un grupo de expertos, capaces de anticipar, prevenir y remediar los riesgos asociados al sector, y de proponer nuevas soluciones interesantes para que nuestros clientes saquen la mayor eficiencia de sus recursos productivos.