19/08/2026
La inteligencia artificial avanza con fuerza en el ámbito sanitario y se perfila como una herramienta clave para mejorar la salud en el entorno laboral. Su aplicación puede favorecer el bienestar de las personas y contribuir a la productividad de las empresas.
Durante las XXX Jornadas Internacionales de Mapfre Global Risks, Pedro Díaz Yuste, responsable de Savia —iniciativa de salud digital de la compañía— analizó cómo esta revolución tecnológica está cambiando la forma en la que las empresas tratan de integrar servicios sanitarios accesibles y eficientes, y explicó cómo se están incorporando estas soluciones a los servicios de salud.
Una revolución para la medicina
Para comenzar su intervención, Díaz Yuste recordó la reflexión de Demis Hassabis, CEO de DeepMind y Premio Nobel de Química 2024 por sus avances en el diseño computacional de proteínas y la predicción de su estructura mediante IA. Según el ingeniero y tecnólogo británico, esta tecnología tiene el potencial de curar todas las enfermedades en la próxima década. Aunque esta previsión puede o no cumplirse, lo cierto es que la IA ya está mostrando su capacidad para mejorar la asistencia sanitaria y facilitar un acceso más universal a los servicios médicos. “Si la utilizamos de una forma razonable, nos puede ayudar a resolver uno de los grandes problemas de la humanidad: el acceso universal a la salud”, señaló.
Para el experto, esta transformación tendrá que hacerse necesariamente a través de la tecnología y la revolución digital, y en un contexto complejo para las empresas. El aumento de los problemas de salud mental, el crecimiento del absentismo y de las bajas laborales, así como la necesidad de mejorar la conciliación, han convertido el bienestar de los empleados en una prioridad estratégica.
Con este escenario de fondo, Díaz Yuste advirtió de que muchas organizaciones disponen de soluciones parciales para atender estas necesidades, pero suelen encontrarse dispersas y poco integradas. La inteligencia artificial ofrece la posibilidad de conectar estos servicios y hacerlos más accesibles para trabajadores y empresas.
¿Dónde puede aportar valor la IA?
La IA está ya generando un impacto positivo en la salud, principalmente en cuatro grandes áreas:
- La prevención y la detección precoz de enfermedades. Mediante herramientas capaces de analizar síntomas, hábitos o factores de riesgo, la IA puede ayudar a identificar problemas antes de que evolucionen, favoreciendo una medicina más preventiva que reactiva.
- Triaje y orientación digital. Los asistentes inteligentes permiten ofrecer una primera valoración de los síntomas y orientar al usuario hacia el recurso sanitario más adecuado, agilizando la atención y reduciendo desplazamientos innecesarios.
- Personalización de las recomendaciones médicas. Gracias al análisis de la información disponible sobre cada paciente, estas tecnologías pueden adaptar consejos, programas de seguimiento o tratamientos a las características individuales de cada persona.
- Tratamientos y terapias. La IA también empieza a integrarse en determinadas terapias, como programas de fisioterapia digital o herramientas de seguimiento que acompañan al paciente durante su proceso de recuperación.
Según explicó Díaz Yuste, muchas de estas soluciones ya forman parte de la oferta de la sanidad privada, y han dejado de ser proyectos experimentales para convertirse en servicios disponibles para los usuarios.
Más accesibilidad y mayor eficiencia
Entre las aplicaciones que ya están implantándose destacan las videoconsultas médicas, los evaluadores inteligentes de síntomas, los programas de fisioterapia asistidos por inteligencia artificial o las plataformas digitales que integran diferentes servicios sanitarios. “Todo esto son cosas que están hoy disponibles”, subrayó el ponente.
Estas herramientas ofrecen ventajas tanto para los empleados como para las empresas. Los trabajadores pueden acceder a atención médica de forma rápida y desde cualquier lugar, reduciendo tiempos de espera y facilitando la conciliación entre la vida personal y laboral. En palabras de Díaz Yuste, “tener consultas médicas a través de video o chat elimina la necesidad de ir presencialmente, lo cual ahorra tiempo”.
Para las organizaciones, una mejor gestión de la salud se traduce en menores niveles de absentismo, un clima laboral más positivo y una mayor capacidad para atraer y retener talento. “Empleados más felices, más motivados, más sanos, suponen también empleados más productivos”, afirmó. En la actualidad, el bienestar de los empleados se ha convertido en un elemento relevante dentro de las estrategias ESG de las compañías, donde la dimensión social adquiere cada vez mayor importancia.
Díaz Yuste repasó la evolución de Savia, la plataforma de salud digital impulsada por Mapfre desde 2019. Aunque inicialmente ya incorporaba sistemas de inteligencia artificial basados en modelos de aprendizaje automático para orientar a los usuarios, la pandemia aceleró de forma decisiva su desarrollo. En los meses de confinamiento, la compañía abrió gratuitamente sus servicios de telemedicina a toda la población española. “Durante cuatro meses atendimos más de un millón de consultas remotas”, recordó, asegurando que esa experiencia le permitió comprender “el significado del propósito en la empresa”.
Tecnología al servicio de las personas
La digitalización de la asistencia sanitaria no solo mejora la experiencia del usuario, sino que también ofrece resultados cuantificables. Según los datos presentados durante las Jornadas Internacionales, una consulta médica presencial supone, de media, alrededor de 90 minutos entre desplazamientos, espera y atención. Mediante una videoconsulta, ese proceso puede resolverse en apenas seis minutos.
Además, el 85 % de los usuarios que utilizan la videoconsulta inmediata de urgencias no necesitan acudir posteriormente a un servicio presencial, mientras que el 84 % de quienes la realizan con un especialista evitan una visita física durante el mes siguiente. “Estamos evitando visitas presenciales”, resumió Díaz Yuste, que celebró además un índice de satisfacción del 95 %, reflejo de la aceptación que estos servicios tienen entre los usuarios.
El responsable de Savia defendió que la IA debe entenderse como una herramienta para complementar la atención sanitaria y mejorar la experiencia tanto de pacientes como de profesionales. “No tenemos que tener miedo a la IA. Evidentemente tenemos que poner nuestros controles, tenemos que hacerlo bien, pero si lo hacemos bien conseguimos mejorar la experiencia de cliente”, concluyó.
Si quieres conocer todos los detalles, puedes ver la intervención completa “El futuro de la salud en la empresa” en nuestras redes sociales.



