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Data Centers: motor de la nueva economía digital

23/06/2026

La expansión de la inteligencia artificial está transformando la economía global. Junto a esta revolución, una infraestructura estratégica crece a gran velocidad y redefine paradigmas energéticos, tecnológicos e industriales: los centros de datos.

Su creciente importancia estratégica está impulsando su desarrollo y transformando la manera en que se planifican las inversiones, se ejecutan los proyectos constructivos y se gestionan las operaciones. En este contexto, la gestión del riesgo se convierte en un factor crítico para garantizar su resiliencia y continuidad.

En las XXX Jornadas Internacionales de Mapfre Global Risks, Iván Delgado, gerente de Riesgos, Servicios y Concesiones de ACS, abordó el papel cada vez más relevante de los centros de datos y repasó la evolución de la compañía en este sector, apoyada en la experiencia desarrollada por sus filiales internacionales.

 

De constructores a desarrolladores

El punto de inflexión global se da entre 2023 y 2024, debido al boom de la IA y a la demanda de capacidad computacional. En ese momento, ACS identifica los centros de datos como un activo estratégico de desarrollo e inversión a largo plazo. Esta transformación fue compleja, ya que implicaba pasar de ejecutar proyectos a liderarlos desde su concepción, incorporando desde la adquisición del terreno hasta la operación final, pasando por el diseño, la obtención de permisos, la construcción y la gestión de los equipos durante todo su ciclo de vida. El objetivo de “abordar toda la cadena de valor del centro de datos y satisfacer la demanda de los hyperscalers con grandes necesidades y estándares muy estrictos”, afirmó.

Para dar este paso, la compañía precisa de un socio financiero capaz de asumir el elevado volumen de capital necesario, y este llega en 2025. De la mano de BlackRock, a través de Global Infrastructure Partners (GIP), crearon una plataforma conjunta al 50% para la construcción y la gestión de centros de datos de última generación en todo el mundo.

Esta alianza tiene como objetivo desarrollar infraestructuras en Europa, América, Asia y Australia, con una cartera vigente de siete activos —cuatro de ellos en España— que representan más de 1,7GW de capacidad y una inversión superior a los 15.000 millones de dólares. “Y pretendemos, en los próximos cinco años, aportar 1,3GW adicionales, si no más, porque la velocidad a la que avanzan los centros de datos es impresionante”, anunció.

 

Desafíos de gestionar toda la cadena de valor

La disponibilidad de terreno para construir los centros de datos no es ya un factor determinante: lo crítico es la adecuación energética y la capacidad de conexión, que condiciona por completo la viabilidad del proyecto. “Puedes comprar todos los terrenos que quieras para intentar fabricar o construir data centers, pero si no tienes garantizado el suministro energético, no puedes hacer nada”, explicó.

Una vez definido el emplazamiento, la plataforma en la que participa ACS estructura su actividad en cuatro grandes fases: adquisición de suelo y energía, diseño y permisos, construcción y aprovisionamiento de equipos críticos, y finalmente operación bajo acuerdos de nivel de servicio (SLA) extremadamente exigentes.Foto Interior Data Centers

Este modelo de negocio está estrechamente ligado a los grandes hyperscalers como Amazon, Google, Meta o Microsoft. Su demanda de capacidad computacional crece de forma exponencial y son compañías que operan con contratos especialmente rigurosos, tanto en construcción como en operación.

En la actualidad, se están proyectando centros de datos de hasta un gigavatio (GW), con inversiones que pueden alcanzar entre 20.000 y 40.000 millones de dólares si se incluye el valor de los equipos internos. Este nivel de complejidad transforma el perfil del riesgo. Ya no se trata únicamente de construir infraestructuras, sino de garantizar la continuidad del servicio.

 

El reto de la continuidad operativa

La evolución de los centros de datos también está obligando a replantear las estrategias de transferencia de riesgos. A medida que estas instalaciones son cada vez más grandes y potentes, y albergan activos más críticos, la industria aseguradora adquiere un papel más relevante a la hora de garantizar la continuidad de negocio.

La plataforma impulsada por ACS y BlackRock ha definido e implementado un programa integral de gestión de riesgos y seguros destinado a proteger los activos durante todo su ciclo de vida. El objetivo es proteger tanto la infraestructura como las responsabilidades derivadas de su operación en un entorno caracterizado por elevados niveles de exigencia contractual.

Las coberturas contemplan riesgos tradicionales, como daños materiales, responsabilidad civil o reclamaciones de terceros, pero también exposiciones más específicas asociadas a este tipo de infraestructuras. Entre ellas se incluyen pérdida de ingresos, daños a equipos críticos o perjuicios ocasionados a la propiedad de los inquilinos. Esta realidad responde a estrictas condiciones contractuales que asocian los retrasos o el incumplimiento de los niveles de servicio comprometidos a importantes penalizaciones económicas.

En algunos proyectos, el valor de los equipos instalados por los hyperscalers puede llegar a duplicar o triplicar el coste de construcción de la propia infraestructura, elevando la exposición total a decenas de miles de millones de dólares. Este escenario exige estructuras aseguradoras cada vez más sofisticadas y una estrecha colaboración entre operadores, corredores, aseguradoras y reaseguradoras.

 

Trascendiendo el seguro tradicional

Durante su ponencia, Iván Delgado recordó que no todos los riesgos son transferibles al mercado asegurador y que algunos requieren enfoques alternativos de mitigación o mecanismos complementarios, como las soluciones paramétricas. “Los centros de datos, cada vez más grandes y con consumos de cientos de MW e incluso GW, requerirán una capacidad aseguradora significativamente mayor para cubrir sus crecientes riesgos operativos, tecnológicos y energéticos”, destacó durante su exposición. Estas fórmulas permiten complementar la protección tradicional allí donde las coberturas convencionales encuentran limitaciones.

Mientras el valor económico y la criticidad de estos activos crecen de forma exponencial, la capacidad aseguradora disponible continúa siendo relativamente limitada. Para el responsable de ACS, el desarrollo de nuevas soluciones y el aumento de la capacidad del mercado serán factores determinantes para acompañar el crecimiento de una infraestructura llamada a sostener el crecimiento de la inteligencia artificial y a convertirse en uno de los pilares de la nueva economía digital.

Si quieres conocer en detalle la visión estratégica de ACS, no te pierdas la ponencia “Data Centers: motor de la nueva economía digital”.

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