Panel de siniestros en Grandes Infraestructuras, Las lecciones aprendidas

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El pasado 30 de noviembre se celebró en Bogotá, la segunda edición de la Jornada Global Risks de Latam Sur. El evento reunió a más de 200 expertos que tuvieron oportunidad de analizar y debatir sobre los retos y tendencias del negocio de grandes riesgos en la región, entre ellos los Siniestros en Grandes Infraestructuras, su complejidad y las claves para su mitigación.

Extraer lecciones de los siniestros y adoptar medidas a partir de esta información constituye una de las herramientas más eficaces para mejorar las pólizas y, consecuentemente, la gestión de los siniestros.

El foro, organizado tomando como referencia las Jornadas Internacionales que la Unidad Global Risks de MAPFRE viene celebrando en España con gran éxito a lo largo de 25 ediciones, es el encuentro del negocio Grandes Riesgos de más relevancia que se celebra en la región LATAM Sur.

La agenda de las Jornadas incluyó intervenciones sobre temas clave en la región. Uno de los paneles que tuvo lugar y tuve el gusto de moderar, fue el de Siniestros en Grandes Infraestructuras.

En esta mesa redonda intervinieron Andres Barberena,  Gerente de Reclamaciones de Marsh Chile, Luis Martín Rodríguez, Gerente del departamento de Siniestros del Centro Regional para Latinoamérica de Múnich Re, e Ignacio Lorenzo Tomil, CEO del Área Corporate/Specialty y del Área Internacional del grupo Addvalora.

Durante el panel se identificaron y analizaron algunos de los principales aspectos que entrañan los siniestros en Grandes infraestructuras, dada su complejidad técnica y el gran impacto socioeconómico y reputacional que conllevan, y se propusieron medidas para evitar, o mitigar estas dificultades, desde una triple perspectiva: la del bróker, el reasegurador y el ajustador.

Las claves de su complejidad

  • Intervención de diversos actores internacionales– Los siniestros de Grandes Infraestructuras son obviamente grandes riesgos, que suelen requerir de capacidad proveniente de mercados internacionales. Esto motiva la intervención de personas con distintas culturas, idiomas, monedas y legislaciones, difícilmente extrapolables de un país a otro. La experiencia, o falta de experiencia, de algunos intervinientes en determinados países, muchas veces alejados del mercado que conocen, puede originar suspicacias y desconfianza entre las partes. Es frecuente el nombramiento de letrados y ajustadores o expertos de distintos países, que analizan el siniestro para sus mandantes conforme a los criterios y legislaciones que conocen, y que no siempre son coincidentes con los criterios y legislación del país en el que se ha producido el siniestro.
  • Las cláusulas específicas y sus discrepancias de interpretación. Otra dificultad de este estos siniestros reside en el tipo de riesgo, de pólizas y cláusulas específicas que suelen contener, como son las exclusiones LEG, la cobertura adicional de Gastos de Minoración de la Pérdida, Sue & Labor, o la cláusula de  Actos de la Autoridad.

Es frecuente el nombramiento de letrados y ajustadores o expertos de distintos países, que analizan el siniestro para sus mandantes conforme a los criterios y legislaciones que conocen, y que no siempre son coincidentes con los criterios y legislación del país en el que se ha producido el siniestro.

De manera objetiva, no existen dudas sobre el alcance e interpretación de estas cláusulas, exclusiones y coberturas adicionales.  El problema surge en el momento de su aplicación a la realidad de casos concretos, en los que el encaje de algunos gastos en determinados conceptos no es fácil, y donde se entremezclan conceptos eventualmente cubiertos, con otros expresamente excluidos. Además, nos encontramos con cláusulas que pueden estar redactadas en idiomas distintos al del país en el que se produce el siniestro. Dentro del mismo idioma, son frecuentes las discrepancias en la interpretación de algunas cláusulas aplicadas a un siniestro, que en ocasiones deber ser resueltas incluso por la vía judicial o arbitral. El problema se incrementa cuando intervienen otros idiomas, u otras culturas, usos, costumbres y legislaciones. Adicionalmente, existe una muy escasa jurisprudencia al respecto debido a que pocos asuntos se judicializan. Las partes generalmente acaban llegando a acuerdos.

  • La valoración en la coexistencia de obra nueva y bienes preexistentes. En la construcción y operación de infraestructuras lineales, suelen coexistir la obra nueva y la obra preexistente, que también suele incorporarse como bienes asegurados en la póliza. En la obra en construcción se dispone de proyectos, mediciones y valoraciones precisas y actualizadas, que no existen en la obra preexistente.  En siniestros en los que se ven afectados los bienes preexistentes, como suele ser el caso de las catástrofes naturales, se ponen de manifiesto, en ocasiones por primera vez, el verdadero valor actualizado de estas infraestructuras,  y cuya reparación o reposición puede dar como resultado algo sensiblemente distinto a lo que había.
  • La diversidad monetaria. Al tratarse de siniestros en el que intervienen diversos actores internacionales, se da la existencia de varias monedas, con las correspondientes fluctuaciones del tipo de cambio. Este asunto en un siniestro de gran magnitud puede suponer una diferencia de importes considerable dependiendo del tipo de cambio que se utilice y del momento en el que se realice la conversión.

Las medidas para minimizar la problemática de su gestión

Los especialistas apuntaron diversas medidas a tener en cuenta con el fin de minimizar las complejidades presentes en un Siniestro de Grandes Infraestructuras, en todos los casos de forma previa a la ocurrencia del mismo, como ser:

  • Capacitación y especialización. De todas las medidas a considerar, la que resultó más evidente para todos los presentes es la capacitación y especialización en todos los niveles y actores que intervienen en su gestión: bróker, ajustadores, aseguradores,  tanto del área de Suscripción como de Siniestros.
  • Mayor inversión en ingeniería. Otra medida eficaz para la reducción de estos siniestros y sus consecuencias sería una mayor inversión en ingeniería, tanto en la redacción de los proyectos como en la revisión permanente de su ejecución conforme a los mismos, ya que la principal causa de siniestros en grandes infraestructuras ajenas a las catástrofes naturales provienen de errores de diseño, materiales o ejecución.

  • Los Protocolos de Siniestros. Otro elemento que ha demostrado ser uno de los más útiles para ordenar la gestión de estos complejos siniestros es la existencia de los Protocolos de Siniestros. En ellos se pueden establecer los criterios de nombramiento de ajustador, los interlocutores, el flujo de comunicaciones, la documentación mínima necesaria, tiempos de respuesta, criterios para establecer el tipo de cambio, etc. Los protocolos de siniestros pueden y deben contener los criterios y procedimientos de gestión, y adaptarse a las peculiaridades que cada tipo de infraestructura y de cada situación geográfica y su correspondiente legislación aplicable. No es función de los protocolos prever todas las situaciones que se pueden dar en un siniestro, sino marcar las directrices de su gestión. Asimismo deben ser razonablemente flexibles, claros y sencillos para su aplicación.

Los “test de estrés de las pólizas” son ejercicios realizados conjuntamente por las áreas de Suscripción y Siniestros, que consisten en someter a las pólizas a simulacros de siniestros, con todas las peculiaridades y complejidades que pudieran producirse, basados en la experiencia previa.

  • Test de estrés de las pólizas. Se trata de ejercicios realizados conjuntamente por las áreas de Suscripción y Siniestros, que consisten en someter a las pólizas a simulacros de siniestros, con todas las peculiaridades y complejidades que pudieran producirse, basados en la experiencia previa que hayan generado más problemas en los siniestros, con el objeto de comprobar su comportamiento, si se adecúan a la intención de las partes, y en caso necesario adoptar las medidas para evitar los problemas antes de que se generen.

No obstante, aunque estos “test de estrés” mediante siniestros simulados son de gran utilidad, es realmente durante la ocurrencia del propio siniestro cuando se ponen de manifiesto todas las virtudes y, principalmente, los aspectos mejorables de las pólizas.

Extraer lecciones de los siniestros y adoptar medidas a partir de esta información constituye una de las herramientas más eficaces para mejorar las pólizas y, consecuentemente, la gestión de los siniestros.

José Luis Cubero, Jefe de Prestaciones del Departamento de Siniestros Daños Materiales de MAPFRE Global Risks

José Luis es Arquitecto técnico por la Universidad Politécnica de Madrid, trabajó en la dirección facultativa de obras civiles y de edificación, y en redacción de proyectos de obra civil. Se incorporó a MAPFRE hace 21 años, trabajando siempre dentro del área de Siniestros. Desde 2011 es Jefe de Prestaciones de Daños e Ingeniería de MAPFRE Global Risks.

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Por |2019-01-31T09:53:19+00:0031-01-2019|